El mal rollo que produce este escenario belicista ha conseguido cabrear incluso a los siempre risueños
Franz Ferdinand. Su incombustible “Take Me Out” –llevo pensando desde 2004 que se trata de una canción tan poderosa que empasta tres
hits en uno– suena en un vídeo propagandístico de las Fuerzas de Defensa de Israel. El bueno de Alex Kapranos ha manifestado su mosqueo:
“Estos asesinos están usando nuestra música sin nuestro consentimiento. Esto nos provoca tanto náuseas como furia”. Por otro lado, también entristece enterarse de que
Jello Biafra ha sido hospitalizado tras sufrir un derrame cerebral. Llegan noticias de que el lenguaraz icono de Dead Kennedys se encuentra estable y ansioso por empezar la rehabilitación. Ciertas voces nunca callarán. Quien sí nos ha dejado, a los 85 años, es
Augie Meyers (1940-2026), responsable del infeccioso órgano Vox Continental de
Sir Douglas Quintet a mediados de los sesenta (¡cuántas veces habré pinchado en mis sesiones “She’s About A Mover”!). Meyers, que falleció mientras dormía el 7 de marzo, es una figura capital en la confluencia del rock’n’roll y la música texana, y fue fundador junto a Doug Sahm (1941-1999) y
Flaco Jiménez (1939-2025) de los esenciales
Texas Tornados.