Canciones encantadas. Foto: Marina Tomàs
Canciones encantadas. Foto: Marina Tomàs

Entrevista

Renaldo & Clara: otra energía

Clara Viñals ha llegado al quinto álbum de Renaldo & Clara, “L’encant”, con una nueva energía y ciertas ganas de revisar sonoridades que tenía un tanto abandonadas, pero sin renunciar por ello a jugar con los recursos electrónicos. Compartimos con ella una conversación con vistas al Fòrum de Barcelona a propósito de equilibrios, métodos de trabajo y el hecho de crear desde Lleida.

La cita es en las diáfanas oficinas de Primavera Sound, con agradables vistas al Parc del Fòrum donde se desarrolla cada año el festival barcelonés. Clara Viñals ha venido desde Lleida en tren. Respondiendo a la primera –y hay que admitir que algo obvia– pregunta que le planteamos respecto al flamante nuevo trabajo de Renaldo & Clara, “L’encant” (Primavera Labels, 2026), admite estar “contenta con el disco, sí, pero también algo nerviosa. Siempre me pasa cuando va a salir un nuevo trabajo”. Lo dice con una sonrisa.

Existen también algunas circunstancias especiales en el caso de este álbum, el quinto largo en la historia del grupo, que la cantante y compositora se afana en enumerar: “Este trabajo en concreto lo he hecho estando embarazada, y me ha dado por revisar ciertas sonoridades que hacía tiempo que no utilizaba, y que justamente son de cuando casi nadie conocía el grupo”, señala, refiriéndose a temas de esta producción como “Tan brillant”, donde desfilan el piano, el contrabajo o el violonchelo… “Estoy algo nerviosa en el sentido de si la gente entenderá que de repente vuelva a hacer cosas más tranquilas, pero es el disco que me ha salido. Sentía que ya había explorado bastante la línea de los dos trabajos anteriores –se refiere a “L’amor fa calor” (Primavera Labels, 2020) y “La boca aigua” (Primavera Labels, 2023)–, esa mirada un poco más grande, que por otro lado me sigue encantando”.

“Gener”, vídeo dirigido por Cristina Tomàs Rovira.

En este momento de su vida y de su trayectoria artística, Clara Viñals dice sentirse con “una energía diferente”, que la ha conducido a elaborar un disco de variados pelajes sonoros: “Me gusta mantener determinadas sonoridades electrónicas; de hecho, casi todas las baterías lo son, hay muchos ‘beats’ con cintas e instrumentos electrónicos, pero me apetecía revisar cosas que tenía un poco abandonadas”, insiste. Entrando en detalles respecto a esta apetencia, pone el ejemplo de hacer “una canción sin batería. Es el caso de ‘M’hauria agradat’. Y en ‘Tan brillant’ sí que aparece una batería, pero es puramente un redoble, dos bombos y ya está, como un efecto”. Y añade: “Así como en los dos discos anteriores quise explorar esa cosa más rítmica y bailable, aquí he querido trabajar justamente la no rítmica, o los ritmos poco evidentes. Es verdad que canciones como ‘Amb tu podria estar’ o ‘Gener’ tienen unos patrones un poco más estándar, pero después tienes temas como ‘Repartit’, que mezcla diversos patrones, o ‘Loteria’, donde está muy desdibujado y no podrías decir exactamente qué estilo es. Me apetecía explorar el ritmo pero de una manera menos obvia, no pretendiendo que fueran bailables, sino por buscar un poco la originalidad”.

Pese a esta diversidad estilística, es cierto que en su conjunto el disco da también al oyente un pálpito de unidad. Se adivina aquí un juego de equilibrios o, para ser más poéticos, alguna suerte de alquimia. Sobre este aspecto del proceso nuestra interlocutora aclara lo siguiente: “Por un lado es lo que más me preocupa, y por otro lo que menos me preocupa. Hasta que no acabo de reunir todas las canciones no las veo como un conjunto. Las veo de manera muy individual. Trabajo cada canción como un universo aparte. Pero luego sí que te las escuchas una tras otra, y a veces no sé si encajan por pura casualidad… aunque la casualidad es que yo soy quien las compone y las canta”. Tienen un sonido más unificado por esta razón, sin duda, pero también porque mientras las trabaja va puliendo detalles: “Por ejemplo, mientras estábamos produciendo ‘Quines coses’ probamos que la melodía la hiciera un sinte, pero luego decidimos que era mejor que fuera un piano, porque el piano ya aparecía en otro tema, ‘Repartit’. Intentas que tenga un poco de coherencia”.

“Me gusta mantener determinadas sonoridades electrónicas; de hecho, casi todas las baterías lo son, hay muchos ‘beats’ con cintas e instrumentos electrónicos, pero me apetecía revisar cosas que tenía un poco abandonadas”

Clara Viñals

Aunque, como hemos visto hasta ahora, en algunos giros Clara Viñals haya querido mirar un tanto atrás, las nueve canciones que conforman “L’encant” son de nuevo cuño en todos los casos. “Cuando acabo un disco estoy algo de tiempo sin hacer canciones, pero no mucho”, explica. “Me pongo a trabajar en las del siguiente muy poco a poco. Antes de entrar a grabar quizá me faltan por acabar una o dos, que completo mientras grabamos”. Esta lentitud a la hora de crear es, por lo que dice la artista, marca de la casa: “Normalmente tardo meses en acabar una canción, aunque es verdad que tampoco trabajo en ella cada día… Hay canciones que te salen un poco más de carrerilla, pero son pocas. Casi todas están hechas un poco como con lupa”.

Profundizando en su método de trabajo, y dándonos más detalles sobre el mismo, Viñals nos detalla que a menudo trabaja letras y músicas en paralelo. “Normalmente, por un lado he escrito diferentes inicios de letras que me ayudan mucho a fijar de qué irá cada canción, y por otro empiezo a hacer maquetas centrándome solo en lo estrictamente musical, sin preocuparme de lo demás. Esto me obliga a no avanzar demasiado en lo instrumental porque después tengo que encajar la letra, igual que a veces intento no avanzar muchos versos cerrados de la letra porque aún no sé qué música tendrá…”. Un camino nada exento de retos a superar: “A veces me pasa que tengo una música de la que no quiero cambiar ni una nota, porque me encanta, en la que tengo que ensamblar una letra que no acaba de encajar. Esto es laborioso, a lo mejor te tiras meses, pero acaba por encajar. Y en ocasiones puede ser diferente, pero intento que esto no se note en el resultado final, y pienso que lo consigo. Me gusta hacer melodías bastante saltarinas, cantables, curiosillas…”.

Clara Viñals, cómoda en la periferia. Foto: Marina Tomàs
Clara Viñals, cómoda en la periferia. Foto: Marina Tomàs

Centrándonos en los versos de la autora, estos arrojan también un paisaje variado. Conmueve al más hierático el cortejo feliz que nos traslada “Amb tu podria estar”. Pero, en otro extremo, también hallamos sentimientos más afilados, como cuando en “Repartit” rima así: “El teu encant / és com un tren que es va escapant” (“tu encanto /  es como un tren que se va escapando”). De algún modo, aquí se evidencia –de nuevo– un cierto juego de contrastes. “Bueno, a veces lo hago puramente para no repetirme”, comenta con algo de sorna al respecto. “Pero las canciones de amor intento abordarlas de una manera diferente. Procuro buscar diferentes maneras de enfocarlo, y acabas jugando con varios matices. Hay muchas situaciones que dan para una canción. Al final, acostumbro a hablar más de pensamientos que he tenido. Más que explicar una historia, encuentro un sentimiento y lo intento explicar en la canción”.

Cabe preguntarse si, en este punto, la escritura la impele a remover mucho el propio interior, o si todo el juego es más puramente poético. “Es una mezcla”, aclara. “Muchas veces las ideas te vienen a raíz de algo que te haya pasado, pero es que a veces vienen de cosas que solo has pensado… No hace falta que lo que cuentas te haya pasado de manera muy real, a veces basta con pensarlo o considerar la posibilidad de que pase, viene de un lugar más sutil algo que te da para escribir sobre cierta cosa. Pero a veces también remueves, ¿eh? Hay canciones que hablan de cosas que pueden haber pasado hace muchos años. A mí remover no me supone un drama. Lo que más me importa es que la letra se acabe entendiendo, que se entienda el sentimiento del que estoy hablando”.

Resulta inevitable cuestionarse si mantener el centro de operaciones en Lleida, donde sigue residiendo Clara, marca también de algún modo su manera de crear. “Yo creo que sí”, admite. “Aunque también tiene inconvenientes. Quizá no me contamino tanto de las modas, aunque esto también es relativo, porque no es que esté aislada, ya que actualmente gracias a internet te acaba llegando todo. Pero sí que influye a nivel de maneras de hacer y de entorno. Entre mis amigos hay un par que hacen canciones, pero el resto no se dedican a la música ni mucho menos. Quiero decir, mi entorno es bastante de amigos-amigos, no gente de la industria y tal. En este sentido, tengo la sensación de que hago más lo que me apetece”. Sigue reflexionando: “Pero, ya te digo, no sé si es verdad o no. Quizá también sería así en Barcelona, no lo sé, pero es cierto que cuando vengo por aquí al final me acabo rodeando de más gente que hace cosas similares a lo mío”.

“Yo creo que sí influye vivir en Lleida. Aunque también tiene inconvenientes. Quizá no me contamino tanto de las modas, aunque esto también es relativo, porque no es que esté aislada, ya que actualmente gracias a internet te acaba llegando todo. Pero sí que influye a nivel de maneras de hacer y de entorno”

Clara Viñals

Hablando de su tierra, saldrá a colación el nombre de Xavier Baró, el fascinante cantautor de Almacelles con el que Renaldo & Clara compartieron el EP “Xavier Baró i Renaldo & Clara” (Grans Records-Bankrobber, 2016). También fue en un sello ilerdense, Quadrant Records, en el que publicó su primer trabajo, el EP “Renaldo & Clara”, en 2009, cuando Viñals era todavía muy joven. ¿Cómo ve la artista esta larga senda? “Ha sido un camino muy bonito, en el que he procurado disfrutar de cada momento”, afirma. “En mi familia nunca nadie había hecho música, pero a mi me dio por aquí. Recuerdo mucho la sensación de empezar a encontrar en una ciudad pequeña gente con la que tocar, con la que coincidías en cuanto a gustos. Era como descubrir un mundo de felicidad. Aunque también ha pasado lo contrario, probar músicos que en lo logístico eran prácticos porque eran de la zona, pero que no tenían nada que ver con estos gustos. Hacer posible este grupo ha sido un proceso lento, tengo la sensación de que todo ha sido muy progresivo y muy a pinceladas. Pero yo me siento muy afortunada. Para una persona de 18 años, ir a un estudio y que te publiquen un disco es la hostia. Luego los de Elefant Records también me editaron un EP –se refiere a “Lilà” (2012)–, más adelante entramos en Bankrobber y se nos empezó a abrir el circuito catalán de conciertos… Estoy orgullosa de todo lo hecho, lo veo como un aprendizaje sobre la marcha”.

Pero, como siempre, lo más importante es el presente. En este sentido, la hoja de ruta de “L’encant” tiene marcadas varias fechas tras pasar por los escenarios de Primavera Sound hace unas semanas. Hay conciertos anunciados para el 2 de julio en Granollers, el 11 de septiembre en Tarragona y el 28 de noviembre en el Festival Empremtes de Barcelona: nuevas posibilidades para degustar en directo sus nuevas canciones y la solvencia de una propuesta en constante evolución. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados

Rockdelux
Ministerio de Cultura
Ministerio de Cultura

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición, del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.