Otra canción de autor. Foto: Carla Pérez
Otra canción de autor. Foto: Carla Pérez

Radar

Teo Planell, desde la fantasmagoría folk

Después de cuatro años de crecimiento musical tras sus primeras canciones en 2021, ha llegado el momento de la verdad para Teo Planell, cauterizador de heridas folk que aplica con fervor minimalista, como si de un hermoso trance se tratara. Tras escapar de la media a través del EP “Aún no existía Beatrice” (2024), de excelencia inaudita dentro de los páramos acústicos de la canción de autor que se cosecha en la actualidad, llegará la próxima semana su primer álbum, “Demian”.  Y hoy musica “El sur” de Víctor Erice en el Zumzeig de Barcelona.

Autor de un trabajo de estremecedor recogimiento emocional, con el repóquer de canciones que conforman el EP “Aún no existía Beatrice” (Interscope, 2024), Teo Planell (Madrid, 2004) ha subido dos peldaños en su crecimiento personal para desarmarnos como ninguna otra propuesta nacional de corte folk publicada durante los últimos meses. El 26 de septiembre es la fecha prevista para la publicación de su primer álbum, “Demian” (Interscope, 2025), del que ya hemos podido escuchar tres adelantos: “Me vas a matar”, “Radio” y “Cómo pensarte mal”.

“Me vas a matar”, vídeo dirigido por Teo Planell.

Pero ¿por qué es tan especial? Básicamente, por un hecho casi inaudito: pertenecer a ese exclusivo grupo de artistas capaz de mutar sus referencias en un sonido de rasgos propios. En su caso, con ecos de Nick Drake, Bon Iver e incluso colindando con la austeridad del primer Will Oldham. Pero ¿cuál es el corpus musical de referencia de Teo Planell?: Esos tres, sin duda”, explica. “El trabajo de Bon Iver es una enorme influencia para mí desde adolescente, ‘Pink Moon’ es un disco que amo y Will Oldham es uno de los más especiales y talentosos cantautores que he encontrado en el camino. ‘I See A Darkness’ o ‘Like It Or Not’ me parecen canciones escritas con pluma de oro. ‘Like It Or Not’ me parece histórica, de hecho. Pero también añadiría a Elliott Smith, Sufjan Stevens, Adrianne Lenker, Simon & Garfunkel…”.

Pero para llegar al grado de brillantez y depuración minimalista folk lo-fi, Teo ha ido tallando su aura, tan ingrávida como anclada en la tierra, a través de delicias tan gustosas como “Canción en Murcia” y “Abraxas!”, incluidas en su EP del año pasado y muestras de un proceso creciente de aprendizaje: Con 16 años descubrí que me apetecía cruzar la línea que toda persona que escribe canciones por vocación se plantea cruzar en algún punto, la exposición, hacerlo público. Nunca parece el momento adecuado para hacerlo, nunca lo es. En mi caso tampoco lo fue: mis primeras canciones, incluso diría que todas ellas hasta el proyecto del EP ‘Aún no existía Beatrice’, han supuesto un período de prueba adolescente necesario, pero del que reniego un poco musicalmente. Eso sí, me han servido para llegar a donde estoy ahora, con mi forma actual y actualizada de ver el mundo, de ver la música y de ver el papel que puedo jugar en ambos. Les tengo cierto cariño a mis pimeras canciones, pero no es hasta ahora cuando siento que, por fin, mi proyecto acaba de empezar. Como si ahora tuviese algo más interesante que contar. Ahora me tomo la música con una visión más clara, más conectada. Más clásica, quizá”.

“Canción en Murcia”.

A lo largo del camino, han surgido ajustes primordiales en la enfatización de su patente de estilo. Uno de ellos basado en su progresivo trasvase del inglés al castellano, que ha cuajado en una formalización más personalizada de los modismos creativos de un Teo Planell, ahora mismo, en un estado de inspiración pletórico. No en vano, afirma lo siguiente: Escribía en inglés porque la mayoría de música que había escuchado hasta ese momento era en inglés, y me era más fácil componer así”. “El inglés”, prosigue, “tiene una sonoridad muy diferente al castellano, y creo que es más difícil escribir en castellano que en inglés. Justo por eso veo en el castellano un reto que además me une más a mis raíces lingüísticas, a la música de mi país, de mi idioma. Me divierte intentar hacer en español la música que en mi cabeza parece más posible en inglés”.

Grandes canciones pequeñas. Foto: Carla Pérez
Grandes canciones pequeñas. Foto: Carla Pérez
Haber alcanzado un pico tan alto de inspiración, como en el citado EP, siempre supone un cúmulo de dudas sobre cómo contentar en el futuro las expectativas generadas. Pero ahora toca emocionarnos con la excelencia de un trabajo que podría sonar como un pico creativo prematuro o, en otro sentido, de una primera etapa de un camino nuevo para alguien que no sabe qué le depararán sus próximos pasos. “Pero estoy abierto a casi todo”, afirma Planell. “Creo que este sonido es muy propio de ‘Beatrice’, este tipo de folk minimalista acústico. Pero al fin y al cabo es música que se ha hecho toda la vida, casi como una convención más que un género. En general, me cuesta entender la música desde géneros. Me encantará volver a este tipo de música cuando sienta que es la mejor forma de expresar lo que quiera decir en el momento. Me apetece mucho construir sonidos y estilos diferentes que sean adecuados y consecuentes con lo que quiera contar. Aunque, sin duda, escribir canciones pequeñas en la guitarra es algo que me gusta y me divierte. Y me ayuda”.

“Abraxas!”.

Lo que sí podemos deducir de los inminentes pasos de Teo Planell es la posibilidad de reconocer una versión menos austera e hipnagógica en las formas, porque, no lo duden, esto es folk fantasmagórico de libro que, según el propio artista, tendrá continuación a partir de una fórmula musical “en la que no hay cosas tan pequeñas, todo está más lleno. Igualmente seguimos intentando mantener la intimidad de cuando escribo las canciones en el instrumento original. Pero están más producidas. Me apetece sacar canciones con estribillos que sugieran una propuesta de directo”.

El LP “Demian” está al caer. Esperamos ansiosos toparnos con esta nueva metamorfosis en el cuaderno de bitácora de Planell, también actor (entre otros papeles, fue Zipi en “Zipi y Zape y la isla del Capitán”) y copartícipe en la autoría de tres canciones (“C’est la vie”, “Despedida” y “Fantasma”) en el reciente disco de Amaia “Si abro los ojos no es real”. ∎

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