A propósito de esa desobediencia a las normas canónicas y la ruptura con el sistema establecido, llegamos a Janis Joplin y Amy Winehouse. De la primera ha escogido “Me And Bobby McGee” y “Cry Baby”; de la segunda, “Rehab” y “Back To Black”: “Las dos, Janis Joplin y Amy Winehouse, han tenido una manera muy intensa de vivir por estar a la búsqueda de ellas mismas y tener que vivir en una sociedad muy complicada, muy compleja como era la de entonces y como es la de ahora”.
A propósito de lo onírico, del deseo y de la aspiración a la trascendencia de guionistas y directorxs para contar la historia que han escrito en las mejores condiciones, aparece la pieza “Suite nº 1 In G Major”, de Johann Sebastian Bach, interpretada por el chelista Jian Wang. Por eso, ante la pregunta de si los sueños ajenos la han dejado conciliar el suyo propio, no duda: “Sí me han dejado dormir. Mira, la producción es algo durísimo pero también tan gratificante… Las únicas cosas que me he llevado a casa han sido las faltas de entendimiento, cuando al empezar a negociar con esa directora o ese director había posiciones de intransigencia. Eso me descolocaba mucho. Pero he tenido siempre una ventaja increíble: pertenezco a un pueblo al que he seguido yendo toda mi vida, que tiene cero interés en el mundo del glamur. Yo me separé muy pronto, tenía un hijo muy pequeño y mi familia me ha ayudado a tener los pies en el suelo viendo dónde estaban las cosas fundamentales de la vida”.
En el censo de 2025 de ese pueblo segoviano, Cedillo de la Torre, consta que hay 80 personas y Esther García es “la hija de Lola y Fabi”. Allí, con su pandilla, se va a limpiar el monte y se toman “un montón de cervezas y vinos”, dice entre risas.