Este fin de semana, el ámbito internacional ha estado marcado por el arranque del festival
Coachella en California, cuya
25ª edición ha vuelto a concentrar algunos de los momentos más visibles del pop global. La jornada del sábado estuvo dominada por el regreso de
Justin Bieber como cabeza de cartel, con un set que combinó repertorio reciente con un bloque centrado en sus primeros éxitos reproducidos desde YouTube. Entre los momentos más comentados destacaron también la conversión del set de
PinkPantheress en una pista de club, el show de
Addison Rae articulado como si fuese la viva descendencia de Britney Spears o el debut en directo de
Nine Inch Noize, un proyecto colaborativo puntual que une a
Trent Reznor con el productor alemán
Boys Noize. En la jornada previa,
Sabrina Carpenter había abierto el festival con una puesta en escena de gran formato, muchos coches y varios cameos, mientras que
Snoop Dogg protagonizó una de las sorpresas con una aparición sorpresa en el concierto del DJ francés
Hugel. El cartel ha reflejado además la expansión global del pop asiático con la actuación de
Taemin, así como la presencia de
rusowsky o
Carolina Durante dentro de una programación cada vez más transversal. El festival continuará el próximo fin de semana con una segunda tanda de conciertos que replicará el mismo cartel.