También hemos perdido a Patricio Guzmán (1941-2026), director de cine chileno especializado en documentales que falleció ayer a los 85 años. Fue premiado en Cannes, ganó el Oso de Plata en Berlín y obtuvo un premio Goya a la mejor película iberoamericana. Esquivó la dictadura de Pinochet tras el golpe de 1973 y se exilió en Francia, país desde el que articuló su célebre trilogía “La batalla de Chile” (1975-1979), título imprescindible en cualquier filmoteca de contenido político, como se explicó en este artículo de opinión en Rockdelux. También llevan su firma cintas como “Chile, la memoria obstinada” (1997), “Salvador Allende” (2004), “La cordillera de los sueños” (2019) o “Mi país imaginario” (2022).
En la sección política del NO-RO, el Noticiero Rockdelux, hay que hablar de Ed Sheeran, ya que el músico británico ha expulsado de su gira por Norteamérica a Macklemore, rimador de Seattle que estaba abriendo las veladas. A primeros de septiembre el “Loop Tour” de Sheeran recalaba durante dos noches en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, veladas en las que Macklemore se pronunció a favor de una “Palestina libre” y pidió el “fin del genocidio en Gaza”, antes de pasar a interpretar “HIND’S HALL”, un tema con letra crítica hacia Israel del que les hablamos en Rockdelux cuando se publicó. A partir de ese momento el lobby proisraelí yanqui montó en cólera y Robert Kraft, propietario del Gillette Stadium de Boston, donde la gira tenía que hacer parada en breve, contactó con el equipo de Ed Sheeran para comunicar que si no echaba a Macklemore del cartel no cedería su estadio para la celebración del concierto. No solo eso, sino que, según el comunicado que ha hecho público Macklemore para explicar lo sucedido, Kraft habría movilizado a otros dueños de estadios para que hicieran lo mismo. Sheeran ha pasado por el aro y Macklemore ha tenido que abandonar el tour. No ha sido el único. Tras saberse la noticia, todos los artistas que Sheeran había elegido para que actuaran como teloneros han decidido abandonar. A saber: FINNEAS, el artista pop danés Lukas Graham y el cantautor irlandés Aaron Rowe. “No se debe silenciar a los artistas cuando defienden a los oprimidos. He decidido retirarme de mis próximas fechas de gira con Ed Sheeran. Apoyo a Palestina y a su pueblo”, ha defendido FINNEAS en Instagram, quien debía unirse a la gira en su tramo por Sudamérica el próximo mes de noviembre. También han decidido retirarse del “Loop Tour” Beoga, formación irlandesa de folk tradicional que se unía a Sheeran en el escenario para interpretar una serie de canciones. La banda ha declarado que ha tomado la decisión de abandonar la gira “tras el silenciamiento de Macklemore por parte de los lobbies sionistas” y ha explicado lo siguiente: “Creemos en el diálogo como medio para avanzar en la difícil situación del pueblo palestino. Como músicos, tocar ante ese público cada noche es un sueño, pero tocar en recintos que silencian a cualquiera que abogue por una Palestina Libre sencillamente no es una opción para nosotros”. Con todo lo acontecido, Sheeran se ha visto obligado a publicar un comunicado a través de Instagram en el que, entre otras cosas, dice: “He pasado esta semana intentando tender puentes, buscar una solución y, desafortunadamente, no he podido hacerlo. Sé quién soy, tanto como persona como artista, y quienes conocen mi corazón también conocen mis valores”. Sheeran ha afirmado que sus conversaciones con los propietarios de los recintos han resultado infructuosas. “También participé en conversaciones directas con promotores junto con activistas de ambas partes para intentar encontrar una resolución mutua para todos, pero la decisión de los recintos y los promotores fue definitiva”. Sobre su decisión de claudicar a las amenazas y no arriesgar el resto de la gira, Sheeran ha explicado que “nunca dejaría tirados a los fans que ya habían hecho planes, ni abandonaría al equipo de la gira y a los demás artistas de apoyo y músicos que dependen de mí para trabajar y ganarse la vida”. O aquello tan nocivo y perverso de no tomo parte para no herir a nadie.