El lunes hablábamos en esta sección de la rabieta de Neil Young contra Amazon: desde luego, en los tiempos que corren, es necesario apoyar toda iniciativa cultural independiente y local, especialmente en lo referente al comercio de la música. Espacio Circe, un proyecto conjunto del sello Grabaciones Vistabella y el espacio cultural Cooperativa Ítaca, es una nueva tienda de vinilos que hoy abre puertas en Murcia. En sus propias palabras, la idea es crear “un espacio físico donde encontrarnos, intercambiar música y seguir alimentando la escena local”, lo cual también incluirá la realización de actividades y presentaciones.
También empezamos esta semana hablando de la amenaza de la IA (en relación a un reciente single de Imogen Heap), y la cerraremos con este –ya bastante cansino– tema. Después de plantear públicamente, hace un par de semanas, la posibilidad de aliarse con ChatGPT para generar recomendaciones a sus usuarios, Spotify ha anunciado planes para “desarrollar productos de IA responsables” en colaboración con sellos como Sony, Universal o Warner, sin especificar en qué consisten dichos productos, más allá de las ya presentes herramientas de limpieza de spam o los playlists y DJs de Inteligencia Artificial (que, todo sea dicho, claramente sustituyen la labor de humanos). En este nuevo comunicado, la empresa de streaming explica que la tecnología está avanzando rápidamente y que es necesario que la industria musical “una fuerzas y actúe al unísono para proteger la creatividad a la vez que se permita la innovación”. Dicen postularse a favor de la preservación de los derechos de autor y aseguran que, en sus servicios, “los artistas y los compositores ocuparán siempre el primer lugar”, a la vez que revelan estar trabajando en un “laboratorio puntero de investigación de IA generativa”. Que cada lector tome su bando en la batalla: ¿tecnofilia, neoludismo o un punto intermedio?